Han sido los empleados de la empresa AURO, especializada en servicios de vehículos privados con conductor, los encargados de iniciar la plantación de 100 encinas, 50 quejigos, 50 coscojas, 30 retamas y 20 pinos piñoneros en una parcela municipal de más de 16.775 metros cuadrados ubicada en la Verde del Tajuña, muy próxima a la antigua papelera y en paralelo al camino de la Cuesta de Chinchón.
Lo han hecho en compañía de la alcaldesa, Yolanda Cuenca, y de varios de los concejales del Equipo de Gobierno, que no han querido faltar a esta jornada que nació de un proyecto de reforestación más amplio promovido por el Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, tras su adhesión al convenio suscrito entre el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) y la Federación de Municipios de Madrid, destinado a fomentar la plantación de especies autóctonas en los municipios de la región.

La adhesión municipal, aprobada por el Pleno en marzo del pasado año, permitió iniciar los trabajos de planificación para recuperar diversos espacios naturales degradados de titularidad municipal. Para ello, el Consistorio contó con el asesoramiento técnico del IMIDRA, cuyos profesionales estudiaron los terrenos y las especies vegetales más adecuadas para garantizar una restauración respetuosa con las características del entornoComo parte de esta iniciativa, el Ayuntamiento puso a disposición de la Fundación Reforest Project esta parcela municipal, a la que se suman una decena susceptibles de incorporarse progresivamente al plan municipal de reforestación. Y es que el papel de esta entidad sin ánimo de lucro pasa por poner en común a empresas que tienen un compromiso con la sostenibilidad, como AURO, con ayuntamientos dispuestos a recuperar espacios naturales, contribuyendo a mejorar la biodiversidad, regenerar el paisaje y preservar el patrimonio medioambiental para las futuras generaciones.

Los trabajos, que se prolongarán durante los próximos días hasta alcanzar la plantación de 600 ejemplares, se realizan mediante plantación manual, instalación de protectores frente a los conejos y están basados en un programa de riegos para favorecer el arraigo y la supervivencia de los nuevos ejemplares, especialmente durante los meses de verano.






